7:59 | Autor Iglesia Hogar
Buenos Aires, 14 de abril de 2011



A LOS EMEFECISTAS EN LA ARGENTINA

Queridos hermanos:

Visto que, según parece, no se ha entendido cabalmente la propuesta enviada por la vía habitual en el procedimiento del MFC, relativa a un pro­yec­to de ley impulsado por la Red Federal de Familias y respaldado por la Iglesia (véa­se por ejemplo AICA, boletín del 24 de marzo de 2011, donde se comentan los apoyos del Arzobispo de Corrientes y del Obispo de Orán, entre otros), recurrimos a esta aclaración y envío personalizado.

El mencionado, se trata de un proyecto de ley centrado en la protección in­te­gral de la familia. Adjuntamos el resumen de los principios fundamen­ta­les.

Dado que es un proyecto “de iniciativa popular”, se requiere la recolección de miles de firmas, con el fin de que, con su aval, pueda ser presentado en el Congreso Nacional.

Destacamos que la Iglesia pide de los cristianos una mayor participación y presencia en la sociedad actual, en las decisiones políticas, en la gestión de normativas, etc. Ésta es una ocasión para que todos los cristianos y personas que adhie­ran a estos principios más allá de su fe o de su adhesión eclesial actúen real, com­pro­metida y positivamente en defensa del matrimonio, la familia y la vida. De lo con­tra­rio, nos quedamos en declamaciones y quejas.

La planilla de firmas también se adjunta. Es muy sencilla; tie­ne formato A4, de modo que es fácil de imprimir. Una vez completados todos los ejem­pla­res que puedan reunir (núcleo familiar, vecinos, amigos, colegas del trabajo, asis­ten­tes a las misas, padres de la escuela de nuestros hijos, etc.), por favor, en­víenlas a la Sede nacional, cuya dirección figura al pie.

Con afecto en el Señor,

Comisión Sede

{Nota CS Nº 83}

Principios básicos de política familiar argentina.

- Reconocimiento de la familia como sociedad natural y primaria, fundada en el matrimonio, entendido éste como unión estable entre un varón y una mujer.

- Reconocimiento de que los padres tienen derechos originarios y primarios en todo lo atinente a la educación de sus hijos.

- Política de igualdad de los miembros de las familias: que sea real y efectiva en el acceso y disfrute de los bienes económicos, sociales y culturales.

- Concepto de ‘familia numerosa’ y ‘familia numerosa especial’ en función del nú­me­ro de sus integrantes, siendo mayores los beneficios otorgados a estas últimas. La autoridad de aplicación para ese reconocimiento será el Ministerio de Desarro­llo Social de la Nación. Gratuidad y celeridad de los trámites necesarios para ese re­co­nocimiento. Los derechos y garantías de las familias numerosas comprenden –entre otros– los de prioridad en el empleo público y privado y su conservación, exen­ciones y beneficios arancelarios en materia de educación, salud, transportes; subsidios especiales para familias con hijos con capacidades especiales, derechos preferentes para la adquisición, construcción o refacción de viviendas, subsidios es­pe­ciales para evitar el desalojo, etc., determinándose la posibilidad de su acumu­la­ción. Posibilidad de que los montos deducibles como cargas de familia sean mayo­res a las deducciones previstas por la ley de impuesto a las ganancias, si se acredita que los gastos han sido efectivamente realizados por los cónyuges en la manu­ten­ción de los hijos –menores, a cargo o incapacitados para el trabajo – y superan los se­ñalados en dicha ley, así como la exen­ción de dicho tributo en beneficio de las fa­mi­lias numerosas especiales.

- Protección integral de la mujer embarazada y de los derechos de los niños por na­cer.

- Reconocimiento y protección de la dignidad de la mujer.

- Reconocimiento de la maternidad como bien social y personal.

- Atención especial de la mujer en particular en caso de embarazo conflictivo o de ries­go.

- Establecimiento de Centros de Asistencia a la Mujer embarazada.

- Asignaciones especiales para casos de embarazos provenientes de delitos contra la libertad sexual y menores embarazadas en situación de riesgo.

- Reconocimiento del derecho a la vida y de los demás derechos humanos a partir del momento de la concepción.

- Derogación de la ley 26.618, llamada de matrimonio entre personas del mismo sexo.

4:15 | Autor Iglesia Hogar

SENILLOSA “CIUDAD PRO-VIDA” NEUQUÉN: POCO RUIDO Y MUCHAS NUECES

Un nuevo logro del Movimiento por la Vida de Neuquén, que nuclea, mayormente, a católicos y evangélicos. Un movimiento ejemplar, que con gran constancia ha obtenido buenos resultados. Los neuquinos son de "poco ruido y muchas nueces".

Ayer la Ciudad de Senillosa fue declarada por su Concejo Deliberante como “Ciudad PRO-VIDA”, un ejemplo que va a replicarse rápidamente en otras ciudades patagónicas. El despacho de Comisión aprobado ayer lleva las firmas de: Blanca Lucia BUTRON y Beatriz AMESTOY, Presidente y Secretaria respectivamente de la Comisión “A” ( Parlamentaria y Competencia) y la de los concejales: Javier YANTEN, Miguel PERALTA y Mario ZARATE.

Para ver el texto de la Declaración ingrese en:

http://www.notivida.org/legmunicipal/SenillosaCiudadProVida.html

Felicitaciones neuquinos!

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NOTIVIDA, Año XI, Nº 752, 18 de marzo de 2011

Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja

Página web: http://www.notivida.org

11:10 | Autor Iglesia Hogar

En su reflexión de esta semana en el programa “Claves para un Mundo Mejor” Mons. Héctor Aguer, Arzobispo de La Plata, recordó que el Episcopado Argentino declaró este Año 2011 como el Año de la Vida y que el pensamiento cristiano exige exponer la verdad y también identificar y refutar los errores. “No solamente debemos proclamar el valor de la vida sino que también debemos señalar los peligros que la acechan y los delitos que pueden cometerse contra ella”.

“Algunos piensan que deberíamos buscar otros modos de comunicar que sean más simpáticos; menos chocantes, presuntamente más positivos”.

“Ante una situación tan grave se requiere más que nunca el valor de mirar de frente a la verdad y de llamar a las cosas por su nombre” (.) “¡Llamar a las cosas por su nombre!”, con el lenguaje del Evangelio. “Cuando es sí, decir sí, y cuando es no, decir no”.

“Así nos enseñó Jesús”, concluyó. “Así ha procedido la Iglesia siempre, sobre todo respecto de esas realidades fundamentales, como los valores no negociables que enumeró Benedicto XVI, el primero de los cuales es el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural. Podemos decir que la verdad natural y cristiana sobre la vida es como un vino exquisito y no hay que rebajarlo con soda…”

A continuación el texto completo de la alocución televisiva:

La Conferencia Episcopal Argentina ha señalado el año 2011 como “Año de la Vida”, es decir un periodo particularmente dedicado a profundizar en nuestra conciencia acerca de la dignidad y el valor de la vida humana en toda circunstancia desde la concepción hasta la muerte natural.

Esto significa que no solamente debemos proclamar el valor de la vida sino que también debemos señalar los peligros que la acechan y los delitos que pueden cometerse contra ella.

Es una tradición del pensamiento cristiano que no solamente hay que exponer la verdad también hay que identificar y refutar los errores. Por eso hablando de la vida tenemos que pensar también como se ha ido eclipsando el sentido auténtico de la vida humana.

Lo ha señalado nuevamente el Papa Benedicto XVI, el 26 de febrero pasado, en un discurso a la Asamblea Plenaria de la Pontificia Academia de la Vida.

Es necesario, entonces, tener una clara conciencia de lo que significa el aborto, la eutanasia, la desnutrición infantil, la miseria en la que se ven hundidas tantas familias, las condiciones serviles de trabajo, el abandono y la angustia de la mujer embarazada que ha quedado sola, y tantas otras circunstancias terribles que amenazan la vida o vulneran la dignidad de la persona humana.

Hoy quisiera decirles algo acerca del aborto porque pareciera que no es “políticamente correcto” usar este nombre y señalar la gravedad de su malicia. Algunos piensan que deberíamos buscar otros modos de comunicar que sean más simpáticos; menos chocantes, presuntamente más positivos.

Por eso, me parece oportuno recordar lo que el Magisterio de la Iglesia enseña constantemente, y citar un pasaje de la Encíclica “El Evangelio de la Vida”, que Juan Pablo II publicó en 1995. Van a cumplirse 16 años el próximo 25 de marzo, solemnidad de la Encarnación del Señor y “Día del Niño por nacer”.

Dice el texto: “Entre todos los delitos que el hombre puede cometer contra la vida el aborto procurado presenta características que lo hacen particularmente grave e ignominioso. El Concilio Vaticano II lo define junto con el infanticidio como crímenes nefandos.

Hoy, sin embargo –sigue diciendo Juan Pablo II-, la percepción de su gravedad se ha ido debilitando progresivamente en la conciencia de muchos. La aceptación del aborto en la mentalidad, en las costumbres y en la misma ley es señal evidente de una peligrosísima crisis del sentido moral que es cada vez más incapaz de distinguir entre el bien y el mal, incluso cuando está en juego el derecho fundamental a la vida.

Ante una situación tan grave se requiere más que nunca el valor de mirar de frente a la verdad y de llamar a las cosas por su nombre sin ceder a compromisos de conveniencia o a la tentación de autoengaño. A este propósito resuena categórico el reproche del Profeta: “ay los que llaman al mal bien y al bien mal, que dan oscuridad por luz y luz por oscuridad!”.

Precisamente en el caso del aborto se percibe la difusión de una terminología ambigua como la de “interrupción del embarazo” que tiende a ocultar su verdadera naturaleza y a atenuar su gravedad en la opinión pública. Quizás este mismo fenómeno lingüístico sea síntoma de un malestar de las conciencias pero ninguna palabra puede cambiar la realidad de las cosas. El aborto procurado es la eliminación deliberada y directa, como quiera que se realice, de un ser humano en la fase inicial de su existencia, que va de la concepción al nacimiento (Evangelium Vital, 58).

¡Llamar a las cosas por su nombre!, dice el Papa. Es el lenguaje del Evangelio. Cuando es sí, decir sí, y cuando es no, decir no.

Así nos enseñó Jesús. Así ha procedido la Iglesia siempre, sobre todo respecto de esas realidades fundamentales, como los valores no negociables que enumeró Benedicto XVI, el primero de los cuales es el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural. Podemos decir que la verdad natural y cristiana sobre la vida es como un vino exquisito y no hay que rebajarlo con soda…

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NOTIVIDA, Año XI, Nº 750, 5 de marzo de 2011

Editores: Lic. Mónica del Río y Pbro. Dr. Juan C. Sanahuja

Página web: http://www.notivida.org

Email: notivida@notivida.com.ar

13:47 | Autor Iglesia Hogar

El VI Plenario Anual de Jóvenes Abogados de la Federación Argentina de Colegios de Abogados realizado en San Juan con el tema "La desincriminación del aborto en la Argentina", rechazó la despenalización del aborto y manifestó su defensa del derecho a la vida del no nacido.

Advirtió que “los proyectos presentados en el Congreso de la Nación omiten una parte importante: la persona por nacer es un ser humano que no puede defenderse, quitándole a través del aborto el derecho a la vida”, y rechazó “los proyectos que propicien la despenalización del aborto, entendiendo que ninguna causa puede legitimar de manera alguna la muerte directamente provocada de una persona, supuesto que siempre debe ser repudiado por el ordenamiento jurídico y sancionado por este como una conducta criminal”.

3:12 | Autor Iglesia Hogar
Por los escritos del Nuevo Testamento, “y por documentos extra bíblicos incluso de autores paganos, conocemos las persecuciones sufridas desde el comienzo de la difusión del cristianismo. Algunas muy cruentas. La de Nerón, en el siglo I, es su prototipo”, pero hay que distinguir “entre la persecución que un cristiano sufre por un crimen y la que sufre por ser cristiano”. Así lo afirmó monseñor Carmelo Juan Giaquinta, arzobispo emérito de Resistencia, en su reflexión del fin de semana basada en el Sermón de la Montaña, que “abre con el enunciado de las bienaventuranzas, uno de los pasajes evangélicos más característicos, pues rompe toda lógica humana al llamar ‘felices’ a seres que de ordinario causan lástima”.

El prelado destacó la importancia que dicha distinción tiene en la actualidad, ya que por un lado, “la ‘cristianofobia’ creciente, denunciada por Benedicto XVI, nos dice que los cristianos hemos de prepararnos a sufrir persecución cada día más dura. Ya sea cruenta, como sucede hoy en Oriente por parte de grupos fanáticos islámicos. O no cruenta, en Occidente, pero no menos terrible, por parte de un laicismo militante, que pretende destruir todo signo público referido al cristianismo, e incluso privar al cristiano de vivir en la vida civil conforme a su fe, negándole incluso el derecho a la objeción de conciencia. Sin embargo, nunca podremos tildar como persecución la sanción judicial por las fechorías que cometamos. Éstas deben ser sancionadas por la autoridad civil”.

En ese sentido advirtió que no hay “nada más ajeno a un cristiano que disfrazar la iniquidad con el manto de la fe”. Y concluyó con una cita del Apóstol San Pablo: “Tú, que hablas contra el robo, también robas. Tú que condenas el adulterio, también lo cometes. Tú, que aborreces los ídolos, saqueas sus templos. Tú que te glorías en la Ley, deshonras a Dios violando la Ley”. La consecuencia de ello era muy triste: “Por culpa de ustedes, el nombre de Dios es blasfemado entre las naciones”.


Buenos Aires, 31 Ene. 11 (AICA)


11:23 | Autor Iglesia Hogar


NOTIVIDA, Año XI, Nº 748, 5 de febrero de 2011

Ciudad de Buenos Aires

En la línea ideológica del constructivismo ateo surgió, hace décadas, la destructiva “perspectiva de género” que reemplaza la realidad biológica del sexo por el “género” una construcción social histórica cambiante. Esa nueva mirada o “perspectiva” afecta de un modo particular la noción de persona, sexualidad y familia. En ella se fundan leyes como la que en nuestro país legalizó el seudo matrimonio homosexual.

Por eso, parlamentarios de distintos países reunidos en Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia, entidad presidida durante sus primeros cuatro años de vida por la senadora argentina Liliana Negre de Alonso, desde ayer presidente honoraria de la entidad, se comprometieron, entre otras cosas, a abogar para que se instaure la “Perspectiva de Familia” en las políticas públicas y en la sociedad, y a denunciar las ayudas al desarrollo y la cooperación condicionadas a la imposición de la “ideología de género”.

El grupo parlamentario que desde ayer preside el diputado español Miguel Ángel Pintado Barbanoj, realizó durante los días 3 y 4 de febrero su III Encuentro Internacional en el Senado argentino con la presencia, entre otros, de legisladores de Italia, Paraguay, España, Brasil, Portugal, El Salvador, Uruguay y México.

Al término del Encuentro los parlamentarios presentes aprobaron por unanimidad la “Declaración de Buenos Aires” que transcribimos completa a continuación:

DECLARACIÓN de BUENOS AIRES

“La Familia y la Vida en la ideología de género”

La constatación de la imposición creciente de la ideología de género en la mayor parte del mundo y sus nocivos efectos en la integridad de la familia y el matrimonio natural; la multiplicación y exaltación del individualismo; la intromisión del Estado en la familia y en los ámbitos íntimos de la vida personal; la pérdida del sentido de lo natural; la injerencia en la soberanía de las naciones; y la separación entre ley y verdad, nos interpelan a:

DECLARAR el firme compromiso de Acción Mundial de Parlamentarios y Gobernantes por la Vida y la Familia, a fin de que:

- Se promueva el derecho a la vida humana desde su concepción, como fundamento esencial de la vida en democracia.

- Se adopte el Enfoque o Perspectiva de Familia como base del ordenamiento jurídico de los Estados.

- Se fomente la promoción y estabilidad del matrimonio, así como el derecho de la familia a ser protegida por la sociedad y el Estado, removiendo las trabas y obstáculos que a diario debe afrontar.

- Se proteja el derecho preferente de los padres a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos, como proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

- Se facilite ejercer el derecho a la maternidad, muy especialmente en aquellos lugares donde las madres se encuentra con grandes obstáculos, así como en aquellas sociedades que poseen tasas de fecundidad por debajo de la indispensable reposición generacional.

- Se exija que las ayudas al desarrollo y la cooperación se produzcan con absoluto respeto a la soberanía de los países receptores.

- Se hará público cuando las ayudas al desarrollo y la cooperación se condicionen imponiendo políticas anti familia o ideología de género.

- Se dará conocimiento de las organizaciones y connacionales que reciban dinero foráneo para impulsar cambios en nuestras normas legales, fomentando acciones contra la vida y la familia.

En todo caso, abogamos porque se instaure el Enfoque o Perspectiva de Familia en las políticas públicas y en la sociedad.

Buenos Aires, 4 de Febrero de 2011

7:31 | Autor Iglesia Hogar






Buenos Aires, 6 de diciembre de 2010.

Hermanos del MFC en la Argentina

Volviendo de nuestra visita a las diócesis de Concordia y Corrientes, con el es­pí­ri­tu regocijado por el encuentro con nuestros hermanos y con la compañía de María en la advocación de Itatí, nos asaltó un pensamiento espiritual que fue cobrando ca­da vez más fuerza a lo largo de los días, clarificado entre los dos.

En los talleres que hemos dado, al hablar de la paternidad dijimos que no sólo exis­te la paternidad biológica y de corazón llevada a cabo por medio de la adopción sino que también existe una ‘paternidad social’ que podemos ejercer en jóvenes de nuestro al­rededor, sean alumnos, amigos de nuestros hijos, sobrinos, vecinos, etc. A raíz de me­di­tar to­das estas ideas nos quedó claro que en la sociedad está faltando la imagen de pa­dres (madre-padre que se amen y reflejen a Dios uno y trino) y que es ur­gente salir a ejer­cer esa ‘paternidad social’ para bien de tanta juventud que necesita ver la belleza del ma­tri­mo­nio y la familia, a través de nuestra imagen, aunque sea im­perfecta.

Entonces se hizo un nuevo click y recordamos que nuestro Secretariado de Jóve­nes se reconoce como de ‘jóvenes en familia’; y dijimos: “Claro, es un grupo juvenil con un ca­risma propio, en el que los dirigentes no son sólo jóvenes sino que siempre hay un ma­trimonio con ganas de ejercer su fecundidad a través de la ‘paternidad so­cial’”.

Por ello –a cuento de que hay otros movimientos que trabajan con jóvenes–, cre­e­mos que tendríamos que esforzarnos por tener grupos de jóvenes en todas nuestras dió­ce­sis y así podríamos atender también a hijos de familias in­com­pletas, irregu­la­res, en­sam­bladas o que tengan ‘padres no funcionales’; y así estaríamos todos tra­ba­jan­do por sanar, suplir, potenciar, edu­car, dar ejemplos a cualquier joven de nuestra queri­da Argentina y no sólo a hijos de emefecistas (que Dios quiera estén como dirigentes en esos grupos).

Próximos ya a la fiesta del Nacimiento de Dios, queremos saludarlos a todos con el deseo de que aparezcan muchos matrimonios que, además de desempeñar es­ta ‘paternidad social’ en toda ocasión que se les presente, estén también dispuestos a ayudar a nuestros jóvenes –prioridad pastoral– aceptando ser guías de los grupos del Secreta­ria­do de Jóvenes.

Que el Niño Jesús, que hace renacer cada año su mensaje de salvación, re­nue­ve en todos el ardor misionero a través de este instrumento de la Iglesia que es el MFC, cuya antorcha, entonces, no ha de apagarse.

Con afecto en la Sagrada Familia de Nazareth e invocando para todos la pro­tección de nuestra Patrona, la Virgen de Fátima, les deseamos una feliz Navidad,

Pablo y Marcela Cavallero

Presidentes nacionales del MFC en la Argentina